EL ATELIER DE BUENOS AIRES
“mezcla, experimentación, memoria, materia, aroma, historias, botánica, bohemia y belleza imperfecta.”
Nacidos en las tardes lentas del Río de la Plata.
MEJUNJE surge de la necesidad de rescatar la artesanía aromática frente a la homogeneización de las fragancias industriales. En nuestro taller porteño, cada fórmula se ensaya con paciencia de alquimista: combinamos extractos botánicos puros, maderas nobles y resinas aromáticas hasta encontrar ese acorde irrepetible.
La palabra mejunje remite a la mezcla popular, al preparado casero, a la poción que la abuela guardaba en un frasco de vidrio en la alacena. Honramos esa herencia con un diseño contemporáneo, editorial y sin pretensiones snob.
Utilizamos exclusivamente cera de soja vegetal 100% biodegradable de bajo punto de fusión.
El pabilo de madera aporta una llama ancha y uniforme que produce un sutil sonido de chimenea.
Diseñados para limpiarse fácilmente con agua tibia y convertirse en floreros o especieros.
Etiquetas numeradas a mano con tinta y papel libre de ácido.
EL RITUAL DEL ENCENDIDO PERFECTO
Cuidados sencillos para extender la vida útil de tus velas botánicas.
Dejá la vela encendida hasta que la cera se derrita en toda la superficie hasta los bordes del frasco (aprox. 2 horas). Esto previene el efecto túnel.
Antes de volver a encenderla, retirale con la yema de los dedos la ceniza quemada del extremo del pabilo de madera.
Mantené la vela alejada de corrientes de aire directas para asegurar una llama estable y sin humo negro.
Cuando quede 1 cm de cera en la base, lavá el frasco con agua caliente y jabón. ¡Tu frasco ámbar está listo para una nueva vida!